
El Theobroma bicolor, conocido como cacao blanco, macambo o pata muyo, es una rareza absoluta. No existen plantaciones de este cacao; crece de forma silvestre, escondido en la selva amazónica ecuatoriana, donde solo da frutos una vez al año.
Este cacao es cosechado por mujeres indígenas amazónicas, quienes recolectan y pelan cada semilla manualmente, asegurando un proceso completamente natural y artesanal. Mediante técnicas de innovación, transformamos este fruto en una almendra de cacao blanco que conserva sus omegas y proteínas, ofreciendo un perfil sensorial único: suave, cremoso y con notas delicadas, perfecto para la alta gastronomía.
El cacao blanco es sinónimo de exclusividad. Es un producto de cosecha limitada, con trazabilidad certificada y un impacto positivo en las comunidades indígenas que lo protegen.
